El programa Palabras más, palabras menos sigue después del noticiario de la mañana. La Voz de la verdadera Venezuela que sufre y padece la irresponsabilidad de todos los gobiernos de primera, segunda, tercera,,, categoría…, junto con la complicidad de quienes ignoran este gravísimo problema está registrada en el noticiero ANTES DE Palabras +/-. En cuanto el terror exista en nuestras cárceles no habrá paz en la sociedad venezolana. Si bien también mi familia ha sido víctima del hampa y por lo menos una vez mortal directamente, y otros tantos lamentando perdidas materiales y salud por la delincuencia, tenemos que aceptar que LOS FAMILIARES DE LOS PRESUNTOS DELICUENTES en nuestras cárceles también tienen DERECHOS HUMANOS, y los propios reos también, aunque por nuestra debilidad humana también, no le deseemos el bien. Pero vivimos en una sociedad que para ser sustentable tiene que tener principios y reglas. Una de ellas es no matarás.
En toda la mañana, en todo el día, en toda la tarde, no escuché un solo gato de la oposición con ideas realistas para resolver este problema… Yo les regalo las mias aunque ilusas, por lo menos son ideas. Venezuela necesita, JUSTICIA, EDUCACIÓN, TRABAJO Y DIGNIDAD SOCIAL. JUSTICIA: que castigue rápidamente los corruptos y delincuentes, y liberte de la misma forma a los inocentes, EDUCACIÓN para que la gente aprenda a distinguir el bien del mal, TRABAJO para que la gente tenga oficio y genere riqueza; combinando todo esto obtendremos la DIGNIDAD SOCIAL, en el sentido que todos nos miremos los unos a los otros, con los ojos en los ojos con las mismas oportunidades, sin PREJUICIOS COMPARTIENDO SOLIDARIAMENTE UNA PATRIA UNA VENEZUELA GRANDE PARA TODOS.
Solo veo caos, división e intereses mezquinos. Tenemos que desprendernos un poco, y ser mas solidarios para con quien sufre. Si al final de cuenta, la propia sociedad se cura y sana sus propias heridas preocupándonos con los otros como con nosotros mismos, para que entonces queremos un Socialismo = Comunismo.
Y como siempre, con soberano desastre nos olvidamos que quién manda lo hace fuera, lejos y sin fecha explícita de retorno. Está tan seguro el Sr., que se da todavía todos estos lujos, y cuando vuelva, todo el mundo mansito. Yo no puedo hablar mucho, pues me escondo en el pseudo-anonimato, pero deben imaginar bien cual es el adjetivo que nos merecemos todos nosotros. Y disculpen, pero a veces me emociono con estas cosas y reflexiones caraaaacha.